Palabras inventadas



Esta noche he soñado en un idioma inventado, curioso y a la vez estresante. Pero la verdad es que una de las cosas que siempre me han gustado es el poder crear nuevas palabras y hacerse entender, y que esas palabras se introduzcan en la mente de la gente y sigan utilizándolas. La pena que es que mi creatividad suele ser bastante nula o más bien perezosa, aparece cuando no debe, como en sueños, eso imposibilita que quede en mi memoria.

Por eso en parte envidio a Cortazar. Atentos a este extracto, ¿se le entiende o no se le entiende?:



“Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sústalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias”, Julio Cortázar, Rayuela.(cap. 68)



1 comentarios:

Samuel dijo...

Pueees...se entiende pero por contexto general, yo palabras concretas no se sino que intuyo...

suerte tu que recuerdas lo que sueñas!